Desde el gremio estatal se manifestaron en contra de la intervención de la obra social decretada por el Ejecutivo provincial. Afirman que es un «grave retroceso» y que «de ninguna manera es el de la intervención un razonamiento válido para resolver la situación de fondo».
Desde ATE Entre Ríos se manifestaron en contra de la intervención la principal Obra Social de la Provincia, Iosper, dispuesta por el Gobernador Frigerio a través del Decreto 3.675/24 GOB. En ese sentido, consideraron que «configura un grave retroceso que lesiona la representación genuina de los afiliados».
Asimismo, remarcaron que «la conducción colegiada del IOSPER, de acuerdo a lo que establece su ley orgánica, constituye un principio irrenunciable de la ATE ya que se enmarca en el derecho que los afiliados naturales tienen de administrar por sí los recursos de la seguridad social, que todos los meses en carácter de aportes y contribuciones conforman el tesoro del organismo».
Luego, desde ATE expresaron: «Pareciera que a través del intempestivo procedimiento de barrer con el directorio actual y los relativos argumentos esgrimidos por el gobierno para la intervención iniciarían un esquema de mejora que podría volcarse a un mejor servicio. Pero, llamativamente, ni se mencionan cuestiones que son graves para el funcionamiento y que realmente atentan contra una prestación de mayor eficiencia, como por ejemplo el bajísimo nivel de aportes y contribuciones, que ubica al IOSPER última en la grilla de obras sociales provinciales del país (Ej. IOSPER: 7% – San Juan: 14,5% – la mayoría por encima del 9%) o la disparada exponencial de los costos sanitarios».
En tanto, los representantes del gremio sostuvieron que «más allá de los redimensionamientos y reconversiones al que el Instituto seguramente debe ser sometido y el necesario apego a los procedimientos, de ninguna manera es el de la intervención un razonamiento válido para resolver la situación de fondo, cuando además en las designaciones de los interventores aparecen nubarrones que, de mínima, generan justa suspicacia».
Por último, concluyeron: ¡No a la intervención, respeto a las conducciones democráticamente elegidas por los afiliados!




